Editorial
CUERPOLÍTICA
Relaciones de poder en el cine
Aldana Argüello Valenzuela

Universidad de Buenos Aires

psiarguellovalenzuela@gmail.com

Ignacio Trovato

Universidad de Buenos Aires

ignacio.trovato@gmail.com

Lucía Amatriain

Universidad de Buenos Aires

lu.amatr@gmail.com

Paula Mastandrea

Universidad de Buenos Aires

mastandreapaula@gmail.com

El cine se prepara para uno de sus aniversarios más trascendentes. En 2027 se cumplirán 100 años del estreno del Metrópolis, de Fritz Lang, realizado a partir de la novela de Thea von Harbou, que ambienta la historia ¡en 2026! Como se sabe, la película es una maravilla del expresionismo alemán que sintetiza visualmente el tratamiento de los cuerpos bajo el capitalismo. Las filas interminables de trabajadores abatidos y la legión de quienes los reemplazarán en sus puestos se encuentran entre las imágenes más conmovedoras y recordadas de la historia del cine.

Para el psicoanálisis, el cuerpo se constituye como efecto de la palabra. El pasaje de puro soma –organismo viviente– al cuerpo simbólico y pulsional se efectúa cuando el lenguaje toca la carne. La división yo-no yo se produce cuando este lenguaje hecho discurso traza los límites entre lo externo y lo interno. Pero sucede que estos límites son difusos. Hay algo de éxtimo (en términos lacanianos) en esa operatoria. Es por eso que los cuerpos son también un territorio político: la política está hecha con retazos de discursos, que sancionan, permiten o prohíben cayendo directamente sobre los cuerpos.

Michel Foucault, en su obra Historia de la sexualidad vol. I (1976) hace ostensible el concepto de biopolítica, en el quinto capítulo titulado Derecho de muerte y poder sobre la vida. Allí habla de un pasaje del poder soberano –aquel que se arrojaba el derecho a dar muerte a quien fuera contrario al soberano– al poder disciplinario, el cual se vuelve una gestión de los cuerpos en tanto vivos, cuerpo-especie transido por la mecánica de lo viviente. La proliferación de los nacimientos, la búsqueda de la longevidad, toda una maquinaria de controles reguladores que busca una biopolítica de la población. Ya no se trata de dar la muerte, sino de gestionar las vidas. Si bien la lógica que expone Foucault tiene que ver con una genealogía del poder en torno al tejido social desde la revolución industrial hasta fines del siglo pasado, estos modos de control y sometimiento perduran y cobran nuevas formas en esta época de tecno-aceleracionismo.

En las últimas décadas, la academia ha retomado los conceptos de Foucault para dar cuenta de cómo la anatomopolítica disciplina los cuerpos individuales y la biopolítica gestiona los procesos de las poblaciones. Sin embargo, desde el activismo contemporáneo se propone dar un paso hacia la noción de cuerpolítica. Entonces cabe preguntarnos: ¿de qué modo se hace carne la cuerpolítica en el caso por caso, en el uno a uno? [1] Hablar de cuerpolítica implica reconocer que las relaciones de poder que atraviesan los vínculos humanos no pueden pensarse de manera neutral, sino considerando un cuerpo geopolíticamente situado, atravesado por el género, la etnicidad, la capacidad y otros ejes de desigualdad que determinan un lugar en la sociedad.

Estas reflexiones se inscriben, asimismo, en una línea de trabajo que Ética & Cine Journal ha venido desarrollando en torno al cuerpo desde diversas perspectivas. En números anteriores, el cuerpo fue interrogado como espacio de transformación frente al avance de la tecnociencia y el desdibujamiento de las fronteras entre lo humano y lo artificial (Brito Alvarado, 2024; Suárez, 2022); como territorio atravesado por las violencias sexuales, políticas y culturales que marcan tanto a los sujetos como a las memorias colectivas (Milner, 2020; Téllez Parra, 2024); y como potencia estética y política desde la cual las corporalidades disidentes ensayan formas de resistencia frente a los dispositivos de poder (Reyes Mosqueira, 2023; Campillos, 2024). El presente número recupera y profundiza estas discusiones al reunirlas bajo esta noción de cuerpolítica, desplazando la pregunta desde un cuerpo como objeto de representación hacia un cuerpo situado como escenario de disputa, donde las tecnologías de poder encuentran nuevas formas de resistencia.

Los artículos que componen este número permiten adentrarse en el cuerpo como territorio inicial donde el poder hegemónico inscribe sus marcas de violencia, pero donde también se produce la respuesta del sujeto. En primer lugar, el artículo “Cine, cuerpo y poder. El sujeto subalterno en Noche de fuego” de Juan Casas añade a las tesis foucaultianas sobre el biopoder las coordenadas de James Scott sobre la “infrapolítica”, permitiendo comprender cómo el silencio deviene una estrategia de supervivencia fundamental para los sujetos subalternos. El análisis del film Noche de fuego (Huezo, 2021) se centra en indagar las resistencias cotidianas frente a las tecnologías de la opresión sobre los cuerpos femeninos en contextos de violencia estructural.

Por su parte, la reclusión física y el disciplinamiento familiar son abordados a través del film La manzana (Makhmalbaf, 1998) en el artículo “Infancias confinadas: Desarrollo a través del cuerpo y las relaciones en La manzana de Samira Makhmalbaf” de Ndeni Esperanza Rojas Barragán. Se trata de una alegoría de la condición sociopolítica iraní donde la infancia confinada –leída desde la psicología social de Herbert Mead sobre la formación del “yo”– logra su emancipación no a través de instituciones normativas, sino mediante el lazo y la mirada en comunidad.

La resistencia corporal extrema se pone de manifiesto en el artículo “Cuando la venganza está justificada. A propósito de Kill Bill: Hegel, la lucha a muerte por el reconocimiento y las relaciones foucaultianas de poder”. Sheila López ofrece una lectura donde la desubjetivación de un cuerpo reducido a la condición de objeto es revertida mediante una lectura hegeliana de la dialéctica del amo y del esclavo. Apoyándose en las teorizaciones de Judith Butler sobre el cuerpo como potencia performativa y asamblea de lucha, se devela cómo la venganza y la ira, lejos de ser pasiones irracionales, pueden operar como una fuerza cuerpolítica orientada a la restitución de una dignidad ultrajada.

En contraposición, para pensar la utilización de los cuerpos como armas de voluntades ajenas encontramos el análisis de Weapons (Cregger, 2025). El artículo de Fernando González Galán, titulado “Cuerpos convertidos en armas: una lectura ética y psicoanalítica de Weapons (Zach Cregger, 2025)”, reactualiza lo siniestro freudiano para discutir cómo una comunidad, ante la amenaza, elige el sacrificio y la exclusión del Otro antes que la solidaridad colectiva.

Además, el número interroga de manera directa la mirada ética sobre el cuerpo “Otro” a través de su representación en el cine y de la práctica clínica al confrontar con el cuerpo que se desvía de la norma. En el artículo “Somos el mismo ser humano, pero no tuvieron suerte”: la mirada capacitista y el rechazo a la homogeneidad japonesa en Sayonara CP de Kazuo Hara”, Rafael Méndez García toma el documental para analizar cómo la lente del director oscila de forma problemática entre la visibilización activa del colectivo de personas con discapacidad y la reproducción de dinámicas propias del capacitismo. Estas contradicciones se tornan productivas en tanto el documental tiene el valor de ampliar el horizonte identitario japonés a la vez que interroga críticamente los límites de la representación cinematográfica.

En el artículo “La mirada deseante y el goce de la locura: una lectura psicoanalítica del horror femenino”, Yi Wang explora la representación de la locura y la subjetividad en el cine contemporáneo. A partir del film Pearl (Ti West, 2022) se ofrece un análisis psicoanalítico que indaga en torno a la relación entre mirada, deseo y locura en la construcción del sujeto. La película se examina no solo como narrativa, sino también como construcción estética, considerando cómo la composición visual, los encuadres y la iluminación refuerzan la fragmentación subjetiva y la tensión entre deseo y represión.

El cine también puede ser un medio para fisurar las narrativas que responden al poder hegemónico. Rancière (2011; 2014) propone pensar que el cine no es político por los mensajes ideológicos que transmite, sino por su capacidad de operar un disenso; es decir, una interrupción sensible en el régimen de lo que una sociedad determina como visible y audible.

Este eje es abordado en el artículo “Imágenes de lo real en tres ficciones subterráneas argentinas” de Enzo Moreira Facca. Allí se propone el estudio del cine underground argentino de los años ’70 como un movimiento radical que, desconfiado de los formatos tradicionales bajo contextos de censura y opresión estatal, combinó la ficción con imágenes testimoniales de registro documental para disputar el monopolio de "lo real". Para esto, toma los casos de ... (Puntos suspensivos) (Cozarinsky, 1971), La pieza de Franz (Fischerman, 1973) y La civilización está haciendo masa y no deja oír (Ludueña, 1974).

De igual modo, Sebastián Morales en su artículo “La narrativa del disenso: acercamientos a Viejo calavera (2017) de Kiro Russo en base a una lectura de Jacques Rancière” toma la película boliviana para ser leída a la luz de los conceptos ranciéreanos con el fin de demostrar cómo la modernidad cinematográfica puede construir espacios rarificados y desvíos narrativos que actúan como una interrupción sensible de la representación tradicional, haciendo de la forma misma un acto de disidencia política.

El número cierra ampliando la lectura hacia las crisis ontológicas de la contemporaneidad, donde el sujeto postmoderno parece desdibujarse ante fenómenos que superan su escala de control. En el artículo “Espejos fracturados en un mundo sobrecargado: Variables cinematográficas postmodernistas en la representación del cambio climático”, Jesús Cendros Guasch y Pavel Cendros Parra advierten sobre un riesgo ético latente: que la estetización del desastre en el Antropoceno derive en una parálisis política y en una sobrecarga informativa que adormezca la agencia colectiva, aunque también abre la puerta a nuevas ontologías ecológicas y relacionales.

Frente a este panorama de descentramiento e incertidumbre, el artículo “La búsqueda de sentido y el cine" de Felipe Arthur Muñoz Becerra recupera los aportes de Viktor Frankl desde la psicología existencial para realizar un análisis del filme Close (Dhont, 2022). Postula que el arte cinematográfico no es solo un testigo del malestar o del vacío de la época, sino un dispositivo ético y clínico capaz de propiciar la pregunta existencial y acompañar al sujeto actual en la restitución de su sentido de vida.

El número concluye con una reseña al libro Aguafuertes de cine, volumen colectivo publicado por la Universidad de Rosario, el cual propone una indagación del arte cinematográfico relevando su potencia en tanto dispositivo de pensamiento sobre cuestiones atinentes a la subjetividad humana. Los artículos que componen este número demuestran, en definitiva, que el cine se ofrece como experiencia para interrogar los modos en que los sujetos habitan, sufren y defienden sus cuerpos.

Referencias

Brito Alvarado, X. (2024). Del horror a la transmutación corporal en el cine de David Cronenberg. Ética & Cine Journal, 14(2), 73–83. https://doi.org/10.31056/2250.5415.v14.n2.45761

Campillos, L. Á. (2024). La potencia subversiva del Cuerpo-sin-Órganos. Eraserhead de David Lynch como secuela de Crímenes del futuro de David Cronenberg. Ética & Cine Journal, 14(2), 21-25. https://doi.org/10.31056/2250.5415.v14.n2.45753

Foucault, M. (1975/2002). Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión (A. Garzón del Camino, Trad.). Siglo XXI Editores.

Foucault, M. (1976/2014). Historia de la sexualidad 1: La voluntad de saber (U. Guiñazú, Trad.). Siglo XXI Editores.

Milner, J.-C. (2020). Reflexiones sobre el movimiento Me Too y su filosofía. Ética & Cine Journal, 10(1), 103–114. https://doi.org/10.31056/2250.5415.v10.n1.29225

Rancière, J. (2011). El malestar en la estética (M. G. Burello, Trad.). Capital Intelectual. (Obra original publicada en 2004).

Rancière, J. (2014). El reparto de lo sensible: Estética y política (C. Palacio, Trad.). Prometeo Libros. (Obra original publicada en 2000).

Reyes Mosqueira, I. (2023). El uso del cine como pasador de lo real en la película documental Lemebel. Ética & Cine Journal, 13(2), 87-92 https://doi.org/10.31056/2250.5415.v13.n2.41973

Suárez, C. (2022). Cíborgs ficticios y reales: notas sobre literatura, cine, tecnociencia y psicoanálisis. Ética & Cine Journal, 12(2), 45-54 https://doi.org/10.31056/2250.5415.v12.n2.38327

Téllez Parra, A. (2024). Trauma cultural y violencia en el México contemporáneo. Ética & Cine Journal, 14(1), 39-53. https://doi.org/10.31056/2250.5415.v14.n1.44632



NOTAS

[1En 2022, en República Dominicana se presentó en el Palacio de Bellas Artes en Santo Domingo un unipersonal titulado La Cuerpolítica, en donde José Emilio Bencosme y Julia Lucrecia Taveras –bajo la dirección de Gabriela Deneb– exploran temas como los estándares de belleza a los que las mujeres se encuentran expuestas, el compañerismo entre pares y las presiones que existen en torno a ser esposas y madres.